Aprende a preparar el mejor café para cada ocasión

A todos nos ha pasado alguna vez: llegar a una cafetería, mirar al camarero, mirar el menú, volver a mirar al camarero y preguntarnos ¿Pero cuántos tipos de cafés hay?

Parece una pregunta sencilla a simple vista pero no lo es, cuando hablamos de tipos de cafés podemos referirnos a muchas cosas: Al modo de prepararlos, al filtrado, a las variedades de grano e incluso a la forma de tostar el grano.

El aroma del café solo

Lo más habitual es pedir simplemente un café solo, pero existen muchas variantes. El más clásico es el Espresso, de origen italiano, sus características vienen marcadas ni más ni menos que por el Istituto Nazionale Espresso Italiano, un organismo surgido en 1998 para promover la correcta elaboración del café más auténtico.

Si lo que estás buscando es un solo con toda la intensidad y sabor en un solo sorbo, entonces tu café es el Ristretto, se prepara de la misma forma que un espresso pero más corto.

Si te gusta el café solo pero largo, entonces tienes también varias opciones, el Café Largo (o lungo) es un espresso pero de una duración de filtrado mayor, mientras que el Doble (o doppio) se prepara como si se quisieran hacer dos espressos, con el doble de café y de agua. Y si lo que prefieres es tomar un café largo pero suave entonces el Americano es la mejor opción, un espresso al que se le añade agua caliente.

El café con leche más cremoso

En cuanto a los cafés con leche, las posibilidades son infinitas, pero podemos destacar las más comunes comenzando por el clásico Café con Leche, servido en taza grande contiene la misma cantidad de café y de leche, así de simple. Aunque las dimensiones de la taza pueden variar según la zona geográfica y las costumbres de la zona (pero esto ya es otra historia…).

Si nos gustan los cafés con algo de leche pero no demasiada, entonces la solución está en los cortos. En este caso, también la nomenclatura puede jugarnos una mala pasada, pues la proporción de leche que debe llevar puede variar desde una Nube, un Machiatto, Cortado, o Leche Manchada, aumentando progresivamente la cantidad de leche en el café, hasta ser este último un vaso de leche que literalmente se ‘mancha’ con café.

Pero si somos amantes de los cafés muy elaborados y cremosos, entonces lo tenemos claro, lo nuestro es el Capuchino: un espresso al que se le añade una capa de espuma de leche y se espolvorea chocolate en polvo.

Las recetas más originales

Pero hay días en que nos merecemos un extra de sabor. En esos casos, hay que aprovechar y pedir un café especial. Comenzamos por el Café Mocha, un café con leche y chocolate en sirope o batido, existen muchas formas de prepararlo, pero todas están buenísimas. Siguiendo esta línea tan dulce tenemos el Café Bombón, un espresso con leche condensada, una delicia para los más golosos.

Y para una mejor digestión lo ideal es el Carajillo, un espresso con un chorrito de licor de alta graduación, normalmente brandy o ron. Un clásico que nunca pasa de moda.

El café en cifras

Si hablamos de números, es la segunda bebida más consumida en todo el mundo después del agua, unas 1.400 millones de tazas al día.

En Finlandia se consumen una media de 12 kg por persona al año. Mientras que en Italia, país considerado la cuna del café en occidente, se consumen sólo 6 kg. En España apenas llegamos a los 4,5 kg.

Es curioso descubrir que países con las cifras de producción de café más altas, como Bolivia, Vietnam o Kenia, se registran datos de consumo muy bajos.

En nuestro país el 70% de la población consume al menos una taza al día. Y el momento perfecto para disfrutar de un café es en un 76% durante el desayuno y en un 61% después de comer.

Amargo e intenso

Ahora que ya conoces las mejores recetas para disfrutar de un café a tu gusto llega el momento de convertirse en todo un experto.  Para conseguirlo hay que ir al origen de cada taza, los granos de la planta de café.

En el mundo existen dos variedades  de cultivos de cafeto, la variedad arábiga y robusta, que se diferencian entre sí por su contenido en cafeína y sabor.

El café arábigo es el más consumido en todo el mundo y la variedad más antigua. Tiene en sabor más aromático y con un contenido en cafeína menor. Se cultiva principalmente en Brasil, en Colombia y en Centroamérica. Mientras que la variedad robusta es más resistente al calor, las enfermedades y parásitos de las plantas. Por este motivo tiene un contenido mayor en cafeína y su sabor es menos aromático. Se cultiva sobre todo en África Central y Oriental, el Sudeste de Asia y Brasil.

Tu café en Sanchez Romero

Tanto en tienda como en las cafeterías de La Castellana y Puerta del Hierro encontrarás el Café Illy, una marca italiana dedicada al tueste de granos de café desde 1933. El resultado es un producto 100% arábigo, una mezcla propia con granos de seis países diferentes: Brasil, Guatemala, Etiopía, Colombia, Costa Rica, y la India.  Illy está considerada una de las mejores marcas en el mercado y su café está presente en más de 140 países.

Entre las marcas premium que encontrarás en Sanchez Romero destaca Café Lavazza, otra marca italiana con mucha historia. Fundada en Turín en 1895 importa granos de café de todo el mundo para crear la taza perfecta.

Y por último no podemos dejar de recomendarte One Coffee, una compañía de origen canadiense comprometida con el medio ambiente que trabaja para que sus cápsulas de café sean totalmente ecológicas sin sacrificar el sabor y la calidad de sus productos.

 

 

 

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